Terminé de ver por segunda ocasión la película «Julie and Julia» con Meryl Streep (mi actriz favorita) y Amy Adams y sentí el deseo inmediato de escribir. Me identifico mucho con los personajes, desde la vida diplomática que vivía Julia – no exenta de dificultades laborales y personales – hasta la fascinación por la cocina y la escritura que ambas compartían y las hizo conectarse a través del tiempo por medio de un libro de cocina que las redimió.
A un año ya de cuarentena (más tiempo en otras regiones como en Europa), sentimos a veces que ya no podemos más con el aislamiento o la rutina diaria, por lo que es necesario inyectarnos de ánimo y buscar dentro de esa rutina interminable un espacio para nosotras mismas, donde nos alejemos del resto y hagamos un viaje ya sea introspectivo, creativo, productivo o de relajación.
Al igual que en la película, he encontrado esa válvula de escape en la cocina y la escritura, pero además mi refugio ha sido y será siempre la música.
Este blog es mi proyecto personal para documentar un año muy importante de mi vida, mi trayecto a los 50!; me sirve de catarsis y es un lugar donde puedo compartir mis pensamientos o batallas internas en medio de una pandemia.
Al igual que Julie, me pregunto si alguien por ahí lo leerá algún día, pero por el momento, me reconforta solamente el hecho de completar una historia y enviarla al mundo sin destinatario definido o respuesta esperada. Asimismo, tengo en mente un mínimo de tres ideas para «un día no muy lejano» escribir y publicar mi primer libro, pero mientras ese día llega, me conformo con este espacio.
Tal vez no todas tengan vocación de escritoras, pero no esta de mas que en tiempos difíciles regresemos a la época de los diarios personales o simplemente pequeñas notas donde expresemos nuestros sentimientos. Les aseguro que sentirán que a través de la palabra escrita, podemos también liberar nuestra alma.
Pueden recurrir además a otros medios de expresión como la pintura o el baile (aunque sea en su propia sala), escaparse a través de las páginas de un libro y habrá quienes encuentran la satisfacción personal de participar en algún programa comunitario o de su iglesia, que lleve ayuda a personas o comunidades en necesidad durante la pandemia.
Qué comeremos hoy?
Además de ser el nombre de un antiguo libro de cocina de mi país, es la eterna pregunta de todos los días. Requiere una gran carga mental programarse y prepararse día a día para darle respuesta, por lo que para muchos se vuelve un reto o una obligación que se cumple a regañadientes. En mi caso, lo asumo como un espacio personal para explorar, experimentar, probar nuevos ingredientes o recrear nuevas recetas y el resultado es una familia felíz. A través de ese reto, Julie encontró su verdadera pasión como escritora.
Si tuviera la oportunidad que tuvo Julia de ir a una academia de cocina, no la dejaría pasar, pero llegar a la academia de cocina «Le Cordon Bleu» de Francia es un privilegio que no está al alcance de todas. No obstante, en estos tiempos de redes sociales y aplicaciones, hay miles de recetas sencillas y saludables para probar y no morir en el intento. Yo me he especializado en aquellas de 5 ingredientes y 3 pasos, porque no se trata de pasar horas y horas en la cocina – con las múltiples tareas pendientes- sino de resolver y disfrutar el proceso. A lo mejor y hasta hago un libro de «cocina fácil de cuarentena»!!! se me acaba de ocurrir.
La música, mi eterna compañera
La música ha estado presente en mi vida en todo momento y en esta cuarentena más que nunca. Siempre podremos encontrar la canción que nos ubique en una época, nos conecte con alguna persona, un recuerdo o nos reconforte. El momento del día que me dedico incluye una caminata de 30 minutos como mínimo, escuchando mi música favorita. En ese momento me desconecto de las preocupaciones y solamente disfruto del paisaje y la música. Lo he hecho parte de mi rutina y además de los beneficios psicológicos, también me ha ayudado a bajar de peso, algo de lo que les comentare con mas detalle en otro post.
Tu pasión, tu emprendimiento
Conozco a muchas amigas que han hecho de su pasión su emprendimiento. En esta cuarentena en la que el desempleo ha aumentado, particularmente entre las mujeres, las circunstancias han obligado a «reinventarse» (palabra muy repetida últimamente). Si eres buena en algo en particular y lo disfrutas, puede ser tu oportunidad de iniciar un negocio que puede ir desde la venta de algún producto que tu elabores, hasta proveer un servicio o clases en línea, ahora que el escenario virtual está disponible para todos.
Finalmente, hago eco de las palabras de una querida amiga: no puedo dejar que las preocupaciones que trajo consigo la pandemia cambien quien soy. Todos libramos nuestra batalla personal contra un enemigo común y como parte de la estrategia para derrotarlo debemos fluir con la situación y fortalecernos internamente con esos pequeños detalles que harán la diferencia. Te invito a que mañana te incluyas entre las prioridades del día.
